Entendiendo el TDAH

El trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico que comienza a manifestarse en la infancia. Lós últimos datos estadísticos muestran una prevalencia entre el 4-8% en todo el mundo.

La etiopatogenia del TDAH se debe a la interacción entre los genes y factores ambiente. Pero lo cierto es que cada vez más investigaciones arrojan datos sobre la importante carga genética de dicho trastorno llegando a porcentajes de hasta un 70%.

Hay estudios científicos que demuestran la existencia de alteraciones a nivel neuroanatómico, neurofuncional y neuroquímico en áreas cerebrales encargadas de las funciones ejecutivas, tanto cognitivas como afectivas y motivacionales.

Los tres grandes rasgos del TDAH son la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad. Además aparecen otros muchos síntomas asociados a este trastorno como son problemas escolares, de ansiedad y depresivos.

Criterios dsm-5 para diagnosticar el TDAH

El último manual publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría, Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5)clasifica el TDAH como un trastorno neurobiológico de inicio en la infancia en el que es necesario que alguno de los síntomas hubiese comenzado antes de los 12 años, deben manifestarse en dos o más contextos (por ejemplo, en el colegio, en casa, en el trabajo) y estos síntomas deben interferir en el funcionamiento de la persona en su día a día:

 

 

 

A1. Inatención

A2.Hiperactividad-impulsividad

Seis o más de los siguientes síntomas, o al menos 5 para mayores de 16
años, con persistencia durante al menos 6 meses hasta un grado inconsistente con el nivel de desarrollo y que impacta negativamente en las actividades sociales y académicas/ ocupacionales

 

  1. A menudo no logra prestar adecuada atención a los detalles o comete errores por descuido en las actividades escolares, en el trabajo o en otras actividades.
  2. A menudo tiene problemas para mantener la atención en tareas o actividades recreativas.
  3. A menudo pareciera que no escucha cuando se le habla directamente.
  4. A menudo no cumple las instrucciones y no logra completar las actividades escolares, las tareas del hogar o las responsabilidades del lugar de trabajo (p. pierde la concentración, se desvía).
  5. A menudo tiene problemas para organizar tareas y actividades.
  6. A menudo evita, le disgustan o se niega a hacer tareas que requieren realizar un esfuerzo mental durante un periodo prolongado (como las actividades o las tareas escolares).
  7. A menudo pierde cosas necesarias para las tareas y actividades (p. ej., materiales escolares, lápices, libros, herramientas, billeteras, llaves, papeles, anteojos, teléfonos celulares).
  8. A menudo se distrae con facilidad.
  9. A menudo se olvida de las cosas durante las actividades diarias.

 

 

 

Seis o más de los siguientes síntomas, o al menos cinco o más  para mayores de 16 años, con persistencia durante al menos 6 meses hasta un grado inconsistente con el nivel de desarrollo y que impacta negativamente en las actividades sociales y académicas/ocupacionales.

  1. A menudo se mueve nerviosamente o da golpecitos con las manos o los pies, o se retuerce en el asiento.
  2. A menudo deja su asiento en situaciones en las que se espera que se quede sentado.
  3. A menudo corre o trepa en situaciones en las que no es adecuado (en adolescentes o adultos puede limitarse a una sensación de inquietud).
  4. A menudo no puede jugar o participar en actividades recreativas de manera tranquila.
  5. A menudo se encuentra “en movimiento” y actúa como si “lo impulsara un motor”.
  6. A menudo habla de manera excesiva.
  7. A menudo suelta una respuesta antes de que se termine la pregunta.
  8. A menudo le cuesta esperar su turno.
  9. A menudo interrumpe a otros o se entromete (p. ej., se mete en conversaciones o juegos).

Además, se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • B) Varios de los síntomas de falta de atención o hiperactividad/impulsividad se presentaron antes de los 12 años de edad.
  • C) Varios de los síntomas se presentan en dos o más contextos (como en el hogar, la escuela o el trabajo; con amigos o familiares; en otras actividades).
  • D) Hay indicios claros de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, escolar y laboral, o que reducen su calidad.
  • E) Los síntomas no tienen una explicación mejor si se los asocia a otro trastorno mental (como trastorno del humor, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo o trastorno de la personalidad). Los síntomas no ocurren solo durante el curso de episodios de esquizofrenia u otro trastorno sicótico.

 

 

A partir de los resultados, podemos clasificar tres tipos de TDAH

 

 

Presentación predominante con falta de atención

Si se cumple el A1 (Falta de atención) pero no el A2 (Hiperactividad e Impulsividad).

Presentación predominante con hiperactividad-impulsividad

Si no se cumple el A1 (Falta de atención) pero sí el A2 (Hiperactividad e Impulsividad).

Presentación combinada falta de atención e hiperactividad/impulsividad

Si se cumple el A1 (Falta de atención) y el A2 (Hiperactividad e impulsividad).

TDAH Y EDAD

MITOS Y REALIDADES

Hay pocas entidades que generen tanta controversia como el TDAH. Se generen tanta información tergiversada y que no se basa en la evidencia. Uno de los más extendidos es que “son niños maleducados”. No es lo que me suelo encontrar en consulta. Lo que me encuentro son niños que no pueden controlar su comportamiento, con muchos trastornos de reconocida heredabilidad -a día de hoy a ningún profesional serio se le pasaría por la cabeza dudar de la alta heredabilidad de la enuresis primaria y la dislexia, dos de los trastornos más frecuentemente comórbidos con el TDAH-, y que si no es tratado, se asocia a una mayor mortalidad.

Si se trata “sólo” de niños “maleducados”, ¿cómo es posible que desde que se inicia el tratamiento farmacológico, desde la primera pastilla, cambie radicalmente el comportamiento de los chavales? Esos niños “vagos” y “maleducados” en palabras de esos profesionales, como por arte de magia, por una simple “pastilla”, consiguen estudiar y se comportan adecuadamente…. Las compañías farmacéuticas no lo deben saber, pero consiguieron pastillas que educan….. ¡como si la educación fuera algo que diera una pastilla y no horas y horas del trabajo de abnegados padres y profesores!

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